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jueves, 15 de julio de 2010

Lo importante es la familia!

Ayer seguí las catorce horas de debate sobre la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo con mucha atención. Fue un debate muy extenso e interesante, en el cual aprendí algunas cosas de la historia de mi país que desconocía.

Se habló mucho sobre igualdad.
Se habló sobre legislar distinto para la gente distinta.
Se habló sobre la adopción, la discriminación y sobre el amor.

El amor llegó al Congreso y eso se merece un homenaje, un brindis y un muy bien felicitaciones a las agrupaciones de personas, de hombres y mujeres que se UNEN para reclamar, para solicitar a la sociedad que no se hagan los tontos, que las personas, por más que sean minorías son merecedoras de protección e integración por parte del Estado.

El AMOR llegó al Congreso. Y no sólo porque es el primer paso para que los homosexuales puedan unirse ante la ley y adquirir los derechos y obligaciones del ciudadano común sino porque instalaron un tema tan delicado como urgente: el de la Adopción.

Cuando fui mamá, cuando lo tuve a Juan Martín conmigo, tuve un período de angustia que era nuevo para mí. Me dolía el mundo. Y lo que más me dolía del mundo era saber que habia muchos bebés y niños que no tenían la posibilidad de tener una persona, dos, tres (alguien!) que los cuide, que los ame, que los contenga, que les de seguridad.

Y, no sé si pueda concretarlo, si tendré la valentía para realizar mi deseo, pero uno de mis sueños es adoptar un niño. Admiro a los padres que toman esa decisión, es un compromiso para toda la vida, del más puro amor incondicional.

Celebro la ley, celebro que la gente no tenga que esconder su realidad, celebro que hay muchos rostros felices hoy. Celebro la vida y el amor.

Celebro la FAMILIA.

Chin chin...



jueves, 1 de julio de 2010

Matrimonio

Hay cosas que no entiendo.
La intolerancia, la discriminación son rasgos muy humanos, lo sé. Pero fuimos construyendo XXI siglos de humanidad, y no comprendo cómo el ser humano no se esfuerza por evolucionar.

Esta tarde, a las 16 hs. más precisamente, se organizó una marcha en contra del matrimonio gay. Estoy sentada frente a mi pc y escucho a compañeros de oficina diciendo que van a asistir.

Escucho resultados de encuestas realizadas en mi ciudad que revelan que el 55% de la población está en contra del matrimonio entre dos personas del mismo sexo y mucho más en contra de la adopción.

No lo comprendo.
Hasta cuando vamos a vivir en la hipocresía? Conozco personas gays que conviven y que sueñan con formar una familia, algunos hasta tienen hijos fruto de separaciones con sus parejas hetero. Y, aunque uno puede pensar lo que se le de la gana, la sociedad esta formada por estas personas y yo, Estado, deberia implementar mecanismos para protegerlos e integrarlos.

Lo contrario sería DISCRIMINACIÓN.
Lo contrario sería condenar al otro porque es distinto a mi.
Lo contrario sería decir SI, me gusta vivir en una sociedad hipócrita.

Soy católica, mis padres me educaron en esa religión y mis bases están ahí. No me identifico hoy con su filosofía. No estoy cuestionando la existencia de Dios. La creencia en Dios es algo muy intimo, yo construyo mi relación con Dios día a dia y considero que es una tarea totalmente individual.

Lo que me da asco es la postura de la Iglesia Católica para tratar los temas sociales, las diferencias, la práctica reaccionaria tan propia de nuestra sociedad argentina.

Tengo un hermano que estuvo ocho años estudiando en el Seminario para ser cura. Faltandole un mes para su consagración decidió abandonar. Trataron de convencerlo de muchas maneras, de las suaves y de las de la manipulación.

Y cuando él decidió casarse por iglesia, trataron de disuadirlo. El arzobispo de mi ciudad le dijo: "prefiero que convivas". Y a lo que mi hermano le respondió que la iglesia condena las relaciones prematrimoniales. Y el arzobispo indignado, le espetó... "pero qué va a decir la gente????"

Y se pudo casar porque él es un hombre y ella una mujer.
Y porque el papa lo "perdonó" y le llegaron las dispensas de sus votos como diacono.
Pero no lo dejaron casarse el día que él habia elegido porque era un dia "sagrado" así que tuvo que ser otro. ... "que iba a decir la gente sino???"

Basta de ser hipócritas. Basta de intolerancia. Basta de condenar lo que es distinto a mí.
Seamos dignos, por favor.


Acá les dejo un artículo que me gustó muchisimo, que publicó la Revista RADAR.
Abajo está el link correspondiente.


Matrimonio entre gente rara

Estoy completamente a favor de permitir el matrimonio entre católicos. Me parece una injusticia y un error tratar de impedírselo.

El catolicismo no es una enfermedad. Los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u homosexuales.

Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de carácter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos. Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.

Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas. También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por la Iglesia, algunos podrían considerar que permitir que los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por “el qué dirán” o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestructuradas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familias católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.

Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma no es más que una manera un tanto ruin de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia.

Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente sobre el que mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: también estoy a favor de permitir que los católicos adopten hijos.

Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo “¿Católicos adoptando hijos? ¡Esos niños podrían hacerse católicos!”.

Veo ese tipo de críticas y respondo: si bien es cierto que los hijos de católicos tienen mucha mayor probabilidad de convertirse a su vez en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática o la homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son personas como los demás.

Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres católicos estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar católico sea una influencia negativa para el niño. Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.

En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitírseles también a los católicos tanto el matrimonio como la adopción.

Exactamente igual que a los informáticos y a los homosexuales.


Texto extraido de la Revista Radar link:
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-6234-2010-06-15.html


viernes, 27 de noviembre de 2009

Un parche para mi corazón

El miércoles 25 fue la fiestita de fin de año del jardín donde concurre Juan Martín.
Tuvimos que llevarlo 40 minutos antes para que lo disfracen de angelito. El teatro estaba colmado de familias. Al momento de acomodarnos en nuestras butacas, nos entregaron el programa de la obra:

"Un parche para mi corazón"



Era una obra de teatro!

El protagonista apareció en el escenario, era un científico (muy tierno y gracioso) que encontró un corazón bastante maltratado.

De quién será?




Un hada le da la noticia que él era el encargado de emparchar el corazón del mundo.




Preocupado por cumplir con su misión, al científico se le ocurrió mezclar distintos elementos para que el corazón se sane y consideró que lo primero que tenía que conseguir era VIDA.

Y en ese momento se abre el telón y aparecen los bebés del jardín, los que todavia no saben caminar solitos, agarrados de las manos de sus mamás todas ellas vestidas de blanco y ellos en pañales.
La imagen era tan hermosa!

El científico les rondaba solicitandoles un poquito de vida, ellos que la tienen toda, en abundancia. Y mientras juntaba con sus manos el elemento tan preciado, una luz surgía de ellas.

El corazón ya tenía vida.

Entonces era necesario un poco de PAZ, se abrió el telón y aparecieron los angelitos!!!!!





Juan miraba a la gente con asombro, pero no se asustó en ningún momento, bailó al compás de la música, con un globo en la mano, sin ningún pudor.




Las maestras nos comentaban al día siguiente que él siguió la coreografía! Tan chiquito! yo no sabía que podía!  Apenas escuchó la música fue muy obediente con lo que estuvieron ensayando días atrás.

Verlo sin temores, relajado y tan suelto me dibujó una sonrisa mezcla de alegría, amor, orgullo y mucha emoción.

La obra continuó, y aparecieron la ALEGRÍA, la DULZURA, el SUEÑO, la MAGIA, la AMISTAD, los CIENTÍFICOS y el AMOR (juro que es uno de los que más me emocionó al ver a las nenas vestidas de solera blanca que batían unas alas en forma de corazones bien rojos, tirandonos besos)

Y el corazón se curó.

Y nosotros nos fuimos a buscar a nuestro bebé, que estaba muy excitado con tanto alboroto.
"Será la adrenalina de las tablas" pensé... Es muy fuerte como para no sentirlo...

Me pregunto si alguna fibrita de su cuerpo habrá percibido el arte que ejecutó para nosotros, sus fanas número uno desde el minuto cero.

Basta de baba! Acá les dejo las últimas:






PD: Gracias Ile (hermanita mia) por tomar las fotos durante la obra! De esta manera no me perdí ni medio minuto y pude disfrutarlo a pleno!!!!

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